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       Interview


Raúl del Águila Rojas

Folclorista, escritor y actual Vicepresidente del Comité Central del Carnaval riojano 2008

El carnaval riojano es una de las manifestaciones del folklore de la Amazonia peruana que estos años ha logrado recuperar antiguas tradiciones y costumbres; niños, jóvenes y adultos riojanos participan derrochando magia, colorido -llenos de entusiasmo y alegría- en comparsas, danzas, pandillas, arreglos de sus calles, construcción de las umshas, grupos de música y en la preparación de platos y tragos típicos, una riqueza cultural que disfrutará conocer y aprenderá a valorar de la mano de sus gestores.

Entrevista:  

http://fotoamazonia.blogspot.com/2008/02/carnaval-riojano-2008-san-martn-per-del.html

 

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Juan Jaime Vela Vázquez

Artista Plástico Amazónico

Nos encontramos en la Plaza de Armas de Tarapoto, convocados por las celebraciones navideñas promovidas por la Municipalidad, pintores amazónicos, exponiendo sus cuadros con paisajes, imágenes costumbristas, arte moderno y… obras efímeras (fugaces, breves, precarias, frágiles, perecederas, temporales), arte que por un lapso de tiempo determinado despierta la reflexión sobre diversos aspectos de la interacción del ser humano, en esta oportunidad la fe religiosa, su autor Juan Jaime Vela, innovador y joven pintor de nuestra Amazonía.

Con esta entrevista iniciamos la presentación de un entusiasta y prometedor grupo de artistas que están constituyendo una asociación de pintores sanmartinenses.

Entrevista

http://escritoresamazonicos.blogspot.com/2007/12/juan-jaime-vela-vzquez-nos-encontramos.html

 

 

 


Gino Ceccarelli
"La selva, además de ser mágica, es erótica"

Artista plástico, intelectual iquiteño.

 

El artista plástico loretano Gino Ceccarelli (Iquitos, Perú, 1960) presentó su exposición individual “La creación” en el Museo Pedro de Osma del distrito de Barranco, en Lima. Esta muestra recrea en 18 obras de gran formato (incluyendo un políptico de 13 metros de ancho) los mitos fundadores de la creación del universo amazónico.

Sus lienzos están habitados por seres míticos, por personajes de la leyenda y mitología amazónicas. Está presente el gran río, la selva, el arco iris y, claro, el hombre y la mujer y "el Luna" y "la Sol". "Recuerdo que llené las calles de París de chullachaquis, tunches, runamulas y yacumamas", afirma.

Entrevista:  

http://escritoresamazonicos.blogspot.com/2008/03/entrevista-gino-ceccarelli-exposicin.html

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Salazar Orsi

El prestigioso premio Paucar 2007 este año fue concedido al compositor, literato e investigador amazónico Luis Salazar Orsi, el premio le fue entregado en mérito a su permanente labor de dar a conocer la Amazonía, defender sus recursos naturales e investigar su realidad, especialmente en los campos de la educación, la música y la literatura regional.

¿Qué significa hacer literatura en la Amazonía?

Significa ser consciente de las urgencias que tiene esta región, las que son muchas, especialmente, la destrucción de la Amazonía. En segundo lugar, para continuar una hermosa corriente que ha sido iniciada hace muchos años por los que nos precedieron en estas disciplinas.

¿Cómo te sientes al ser reconocida tu trayectoria por el Premio PAUCAR?

Siento mucha emoción porque este es un reconocimiento a mi trabajo realizado en distintos ámbitos como, por ejemplo, la composición musical y literaria, la investigación musicológica y la didáctica del arte para los niños. Soy el primero que inició los estudios de musicología amazónica y, creo, modestia aparte, que sigo siendo el único. Este premio me alienta a continuar adelante en estas tareas.

¿Qué libros has publicado en los últimos tiempos?

Las últimas obras que he publicado han sido crónicas de viaje (“Lamasmanta”), poesía (“Fresco manantial”) y ensayos, principalmente en educación bilingüe y tradiciones de nuestra Región, por ejemplo, un ensayo sobre educación intercultural en el departamento de San Martín y otro sobre religiosidad popular en Rioja, un texto que se denomina “Historia y leyenda del Cristo de Bagazán”.

¿Por qué has decidido radicar en Rioja?

Rioja es una ciudad pequeña, acogedora y tranquila. Allí vivo, porque estoy cansado del ruido en las grandes urbes y porque es un lugar que me permite trabajar y estudiar, así como desarrollar el trabajo que yo hago, es decir, poesía y música. Yo le llamo una “aldea moderna” que, aunque siendo capital de provincia, sin embargo, es un pueblo todavía pequeño de apenas 20,000 habitantes, rodeado de bosques y ríos, con un clima muy fresco porque estamos hablando del Alto Mayo, es decir, de las estribaciones de la Cordillera Oriental de los Andes.

¿Qué proyectos tienes a futuro?

Tengo obras inéditas que pienso publicar este año. Uno de mis objetivos es publicar un disco compacto con canciones para niños que escribí hace ya algún tiempo y que tengo listos para su edición; está también en salmuera un libro de poesía para niños y otro libro de cuentos que continúa la temática de mi primer libro: “La muerte del Yatmandú”. Continuar reflejando la realidad de San Martín es otro de mis propósitos.

¿Cómo financias la publicación de tus obras?

La primera vez que publiqué fue con ayuda de una fundación sueca en el Perú y el resto de mis publicaciones las hice con recursos propios. Debo resaltar que en los años 1989 y 1990, el apoyo que me brindó el padre Joaquín García a través del CETA fue invalorable, al publicar mis primeros ensayos en la revista SHUPIHUI y mis artículos periodísticos en KANATARI. Eso me dio un gran aliento, porque así no más, nadie te publica en revistas serias y de alta divulgación.

¿Cuál es la fuente de tu inspiración?

La selva amazónica, sus urgencias, sus necesidades, su belleza, sus tradiciones.

 

¿Qué significa hacer literatura en la Amazonía?

Significa ser consciente de las urgencias que tiene esta región, las que son muchas, especialmente, la destrucción de la Amazonía. En segundo lugar, para continuar una hermosa corriente que ha sido iniciada hace muchos años por los que nos precedieron en estas disciplinas.

¿Cómo te sientes al ser reconocida tu trayectoria por el Premio PAUCAR?

Siento mucha emoción porque este es un reconocimiento a mi trabajo realizado en distintos ámbitos como, por ejemplo, la composición musical y literaria, la investigación musicológica y la didáctica del arte para los niños. Soy el primero que inició los estudios de musicología amazónica y, creo, modestia aparte, que sigo siendo el único. Este premio me alienta a continuar adelante en estas tareas.

¿Qué libros has publicado en los últimos tiempos?

Las últimas obras que he publicado han sido crónicas de viaje (“Lamasmanta”), poesía (“Fresco manantial”) y ensayos, principalmente en educación bilingüe y tradiciones de nuestra Región, por ejemplo, un ensayo sobre educación intercultural en el departamento de San Martín y otro sobre religiosidad popular en Rioja, un texto que se denomina “Historia y leyenda del Cristo de Bagazán”.

¿Por qué has decidido radicar en Rioja?

Rioja es una ciudad pequeña, acogedora y tranquila. Allí vivo, porque estoy cansado del ruido en las grandes urbes y porque es un lugar que me permite trabajar y estudiar, así como desarrollar el trabajo que yo hago, es decir, poesía y música. Yo le llamo una “aldea moderna” que, aunque siendo capital de provincia, sin embargo, es un pueblo todavía pequeño de apenas 20,000 habitantes, rodeado de bosques y ríos, con un clima muy fresco porque estamos hablando del Alto Mayo, es decir, de las estribaciones de la Cordillera Oriental de los Andes.

¿Qué proyectos tienes a futuro?

Tengo obras inéditas que pienso publicar este año. Uno de mis objetivos es publicar un disco compacto con canciones para niños que escribí hace ya algún tiempo y que tengo listos para su edición; está también en salmuera un libro de poesía para niños y otro libro de cuentos que continúa la temática de mi primer libro: “La muerte del Yatmandú”. Continuar reflejando la realidad de San Martín es otro de mis propósitos.

¿Cómo financias la publicación de tus obras?

La primera vez que publiqué fue con ayuda de una fundación sueca en el Perú y el resto de mis publicaciones las hice con recursos propios. Debo resaltar que en los años 1989 y 1990, el apoyo que me brindó el padre Joaquín García a través del CETA fue invalorable, al publicar mis primeros ensayos en la revista SHUPIHUI y mis artículos periodísticos en KANATARI. Eso me dio un gran aliento, porque así no más, nadie te publica en revistas serias y de alta divulgación.

¿Cuál es la fuente de tu inspiración?

La selva amazónica, sus urgencias, sus necesidades, su belleza, sus tradiciones.

Publicado en: Semanario Kanatari

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Herlinda Agustín

Melodías curativas de la ayahuasca y bordados fascinantes

La bordadora de melodías: Herlinda fue uno de los personajes más fascinantes del evento "Perú Mágico", en el Centro Cultural de España. Esta artesana y chamana shipiba borda telas con diseños laberínticos y geométricos como si fueran partituras de cantos milenarios

Por Miguel Ángel Cárdenas

De primera impresión, sus telas son como mandalas orientales: esos diagramas simbólicos del cosmos, con círculos sagrados y laberintos unidos por puntos y puntas cardinales. Pero, en realidad, de última impresión, los bordados de Herlinda Agustín tienen una función análoga a la de los pentagramas occidentales: cada curvatura del diseño a manera de célula que explota, y cada cuadrángulo trazado a modo de vitral gótico y, especialmente, los triángulos, cruces y escaleras que parecen neuronas en sinapsis: contienen la descripción shipiba de melodías. Potentísimas melodías curativas que Herlinda dibuja en sus telares como laberintos, los codifica como partituras y luego los pinta con los colores que le descifra la ayahuasca, que es la gran compositora que dirige "la orquesta de mi mente".

 

Es difícil aprehender este lenguaje pictórico y musical con criterios racionales. Herlinda coge una tela naranja con figuras que semejan poliedros de varias caras que se encaran, sin arrugas y con una especie de trébol de múltiples hojas al centro, que venderá cual cubrecama; y hace un esbozo con los dedos: "Esta tela contiene los cantos de los buenos sueños. Los bordes tienen las formas de dientes de piraña para protegerte. Con este canto y este diseño se ven cosas buenas que entran a tu cuerpo cuando duermes". Y Herlinda canta un agudo sinuoso, con tonos que parecen alfileres en la angina, pero que siguen el ritmo de montaña mágica de sus dedos en la tela.

 

Después coge otra con ondulaciones, pone su índice al pie de una entrada y comienza a leer la bordada pieza musical: empieza con un lamento negro, chillado, con aglomeración de palabras como un bordón gutural, que se siente como amorosos machetazos en la boca del estómago. La traducción de ese canto sería así: "Lo que yo canto a tu cuerpo te atrae el cuerpo de una chica para que te quiera, para que estés bien con ella, alegrando tu corazón y tú alegrando el de ella también. Y te vas a incluir con ella y ella se va a incluir en ti...". "Es la tela de la anaconda que encierra el canto del amor". Los colores son simbólicos también: el lila es por la flor de la chacruna, la planta que se mezcla con la de la ayahuasca, para producir las visiones. Y los amarillos, verdes y rosados que se unen como en la cintura de una lámpara maravillosa son "de curación, pero presididos por el violeta, que es el color de la sanación".

 

Ya con más confianza, Herlinda saca las telas más complejas, esas que le demoran diez días y requieren conexiones con lo divino: "yo soy cristiana también". Coge una que parece un caleidoscopio teñido: "Este es de la Pachamama. Este círculo es la madre tierra, es para que no te enfermes. Los laberintos son cantos de la ayahuasca y se ven así porque es una soga y este es un canto de sogas que se unen en una mayor. Esta tela te da una tremenda fuerza cantada". Y se sienta sobre otra tela que es como un arco iris matemático: "Esta es la del Sol, que nos protege y se ponen los círculos en rojo". Y canta con la modulación de un ave marina.

 

Usted es de San Francisco de Yarinacocha en Pucallpa, un pueblo de curanderos tradicionales y también de brujos.
Hay bastantes que no hacen bien las dietas, por eso se van por otro camino, se desvían. Hay que hacer dos años de dieta para poder sanar a las personas. La dieta consiste en no comer sal, no tomar dulce, no aceite, no chancho, no ají, nada de sexo. De mi mamá su mamá y de mi papá su papá son chamanes. Yo aprendí de mis abuelitos. Mi mamá me hacía aprender a tejer, me ponía piri piri en mis ojos y con eso crecí y tenía pensamientos: piensas cómo vas a hacer los diseños y eso sale en tu mente.

 

¿Aparecían formas geométricas como en sus diseños?

Así aparecen. Estos diseños son así, por ejemplo estos caracolitos de mi falda son para proteger mi cuerpo y para que me cuiden. Aquí están los cantitos que me protegen. Yo miraba desde los 7 años a mis abuelas que así hacían y cantaban. Y yo preguntaba, porque de chiquita era preguntona. Mi abuelita me dice: es un cántico muy antiguo que nos enseñaron nuestros antepasados. Y tejía y bordaba con ella.

 

¿Y se iba al colegio cantando?
Yo solo fui tres años y ya nunca más. Las abuelitas antiguas decían que cuando se va allí no aprendes estas cosas, los diseños de nosotros. Por eso, ya en este tiempo no existen shipibos que saben bordar y sus pensamientos no vienen y no saben pintar. Mi abuelita principal se llamaba Beatriz Maynas Pacaya.

 

¿Y cuando ha viajado a exponer sus telas, como ahora, que se va a Chile, no le gustaría saber leer y escribir?
Ahora ya estoy vieja, tengo 56 años, siete hijos, veintiún nietos y un bisnieto. Pero mis hijos sí fueron al colegio, llegaron a la universidad. Uno es profesor de física, otro administrador de empresas. A mis hijos les hacía aprender a cantar, bordar y pintar los domingos. Todos mis hijos son artistas y mis nietos están aprendiendo.

 

Pero para que sus cantos sean mágicos, sé que se iba con los chamanes del pueblo.
A mí me gustaba seguir a mi mamá cuando estaba enferma y yo de chiquita miraba las ceremonias de los chamanes y cómo le chupaban el oído para quitarle el dolor. Y le hacían vomitar para que lave su estómago. Y así sanaba poco a poco. Y también podía ver a los genios de los bufeos, los chamanes los llamaban, su espíritu venía... Eran como monjas cuando salían del agua. Yo miraba cómo venían como gente y el chamán los llamaba para que vengan a curar al enfermo. Y les preguntaba: ¿cómo están ustedes? Y cantaban curando al enfermo. Y yo los miraba, no sé si eran espíritus del demonio. Pero sanaban gente. Por eso tengo cantos que siento en mi cuerpo; por eso, he aprendido poco a poco...

 

Y usted se volvió chamana...
Fue poco a poco, cuando tenía 15 años yo hacía masajes todavía. A los 16 años tomé poquito de ayahuasca, tuve visión de luces, estrellitas. Luego poco a poco así nomás. Pero sin tomar ayahuasca, yo cantaba, cuando enfermaba mi hijito le cantaba y lo sanaba. A los 25 años dieté un año y me volví chamana. Vinieron visiones de hormigas y gusanos, eran enfermedades y yo cantaba sin miedo nomás y se iban.

 

Esos cantos son los famosos icaros, ¿no? Esos que cuando uno se pierde en las visiones con la planta te sacan como hilos musicales para encontrar tu rumbo feliz.
Sí. Uno aprende los cantos de la ayahuasca. Después vienen los cantos de los pájaros, y de otras plantas; sus espíritus nos dicen: canta esto y esto. Nos hace ver cuando vienen cosas grandes como las víboras y qué se tiene que cantar, cómo pedir ayuda con el canto. Hay cantos de protección, para ir contra la mala energía; si estás mal, con ese canto se hace el bien. Si estás afligido, te endereza. Y hay contra el susto, ahí es más fuerte. Hay cantos para que te vaya bien en el trabajo, para que te sean fieles, para todo.

 

Su esposo también es chamán. ¿Le ha cantado para que le sea un hombre fiel?
Me casaron a los 13 años, era nuestra costumbre, antes nuestros padres nos entregaban. Y a mi esposo no le conversé en casi dos años. Lloraba mucho, después poquito a poquito, porque mi abuelita me curaba con un remedio para que lo quiera, me hacía bañar y ahí fue poquito a poquito. Y en tres años ya lo tuve que querer. Pero mis hijos se casaron cuando quisieron, ahora ya no hay esas cosas.

 

¿Y alguna vez canta solo por cantar, sin ningún propósito, solo por estar feliz?
Canto cuando vienen pensamientos y el pensamiento lo canto. Y también curo con mapacho y este se canta, se sopla con cánticos... Yo tengo como treinta cantos propios, que me salen del corazón, que son de alegría y mis cantos te abren el corazón.


 

Vea el video: Las telas de Herlinda Agustín  http://www.youtube.com/watch?v=9frbbFFSCts

@ Diario El Comercio.

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Darío Vásquez Saldaña

Escritor de la amazonía peruana

Acaba de publicar Nuevos relatos amazónicos para contribuir con una visión de la Amazonía, obtuvo su primer premio internacional en 1988, una mención honrrosa en París,  con el relato Confesiones de un caballo, título que da nombre a su primer libro, publicado en 2004.

 Luis Salazar en la presentación de su obra señalaba: “Dentro de la literatura amazónica, considero que los relatos de Darío Vásquez Saldaña se encuentran emparentados con la narrativa testimonial, a menudo autobiográfica, y no con la tendencia mágica de la literatura regional, que ilustra generalmente hechos maravillosos que suceden en medio de la vida cotidiana de los hombres de la Amazonía”.

¿Cómo nace tu vocación de escritor?

–Nace de mis lecturas a temprana edad. Pero se vio estimulada de gran manera cuando en 1988 recibí una mención honrosa en el Primer Concurso Internacional de Cuento, en homenaje a José María Arguedas, que se realizó en la tierra donde nació Baudelaire.

¿Cuál es la técnica narrativa que usas?

–Se ha dicho que mi narrativa carece de una técnica literaria depurada. Escribo de acuerdo a los cánones establecidos en los cuentos por los mayores narradores latinoamericanos. El lenguaje es el que escucho y hablo con mis paisanos, es muy rico.


¿Por qué la crítica no se ocupa de la literatura amazónica?

–La literatura “culta” acapara la atención de la crítica, porque es más rentable. La literatura regional y popular no les rinde réditos, aunque como autocrítica debo decir: los escritores de provincia no hemos sido capaces de romper las argollas de crítica literaria.


¿Cuándo escribirás una novela?

–Tengo el tema, ahora leo para tener la técnica adecuada, una novela tiene más aliento que un cuento.


¿Cuál es la pregunta que no quieres que te haga?

–No temo a ninguna, nada tengo que ocultar. Recuerdo que Antonio Cornejo Polar decía que en el Perú no se enseña literatura peruana de manera adecuada porque no se tiene en cuenta a narradores de la selva.

 Si revisas los libros de lectura para escolares, verás que hay una ausencia ignominiosa de lo amazónico.


Entrevista recogida de La Primera

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Friday 16 May, 2008